ELECCIÓN CORRECTA DEL TRABAJO

EL TRABAJO

   El trabajo es una de las principales fuentes de prosperidad y felicidad en toda sociedad y civilización. A través de el, todos los inventos, mecanismos, casas, edificios, carreteras, puentes, industrias, etc., se han logrado.

    Muchas de las adversidades, fracasos y reveses de la vida también se logran superar por medio del trabajo. Los diamantes, las piedras preciosas, el oro, el carácter y los metales finos se han pulido y refinado mediante el.  
                    
   Verdaderamente el trabajo, es el que permite que nuestros ideales o sueños se tornen en realidades.

    El trabajo es el elemento que nos ayuda a desarrollar la fuerza del carácter y el vehículo que nos proporciona la oportunidad de utilizar el ingenio y la creatividad para resolver la resistencia y la oposición que los problemas y desafíos de nuestro diario vivir nos presentan.

RASGOS DE UN EXCELENTE TRABAJO


     En un discurso titulado "Las Decisiones Determinan el destino", Thomas S. Monson, aconsejaba a jóvenes universitarios que debían de prepararse en un campo laboral que disfrutaran debido a que ellos gastarían gran parte de sus vidas en aquel campo o área elegida.

     Aconsejando además que fuese un campo que les exigiese la máxima utilización de su capacidad intelectual, así como también su capacidad de crear e imaginar.

     Finalmente insinuaba que fuese un área laboral en la cual pudieran encontrar la suficiente remuneración para proveer apropiadamente para sí mismos y sus familias.

     Resumiendo, en corto:

    1- Escoja una profesión u oficio que lo haga felices.
                                                                           
    2- Un campo que les exija explotar sus dones y talentos.

    3- Un área que le proporcione la suficiente remuneración        
        financiera.
                                                           
Thomas S. Monson, "Decisions Determine Destiny,
“New Era, Nov 1979, 4

     Pienso que no sería por demás incluir en los anteriores requisitos, encontrar un trabajo que nos dé la oportunidad de trascender y dejar nuestra huella en este mundo, dejándolo un poco mejor de lo que lo encontramos.

     Por esto he creído que un criterio adicional sería:

     4- Escoger un campo laboral que nos realice y nos dé la oportunidad de trascender.
   Analicemos entonces estos criterios o rasgos:


    I - Encontrar un campo laboral que realmente disfrutemos y  
        nos haga felices.

PIGMALIÓN Y GALATEA

    Según la mitología griega, Pigmalión era un escultor que amaba intensamente su trabajo.

    El día llegó en que debería efectuar la obra maestra de su vida, y con gran cuidado y profesionalismo, esculpió la figura de una mujer. La estatua resaltaba magistralmente las bellas partes del cuerpo femenino.     
                                                                                    
    Tan grande fue la devoción y dedicación que Pigmalión mostró en el desempeño de su trabajo, que aún los dioses quedaron admirados de la hermosura de su creación, decretando que la estatua tuviese el poder de respirar y moverse.

    Al bajarse la bella mujer del pedestal donde yacía, Pigmalión la llamó Galatea y enamorándose de la que en otro instante era solo una inerte estatua, contrajo matrimonio con ella.

    Este no es un caso fantástico de la mitología, porque en realidad Dios ha decretado que aquel que ama su trabajo, vivirá y trasciende.

Véase Sterling W. Sill, "Success Stories," Ensign, Nov 1975, 29    

                                                                         
    Sociólogos y psicólogos consideran que más del 50 % de la humanidad se desempeña en trabajos que no son de su agrado.

     Aquel ser que trabaja continuamente en una labor que no es de su desagrado, está experimentando un infierno:

     El infierno de la aburrición, el cansancio y posiblemente el despilfarro de sí mismo.
    Existen ciertas ocasiones en nuestras vidas, en que es preciso hacer trabajos que son contrarios a nuestros intereses y talentos, pero esto debe ser una cosa temporal o será un suicidio del alma en el debido tiempo.

    De manera que debido a que mucha parte de nuestra vida se invertirá en el campo laboral y la profesión que elijamos, dicho campo debe caracterizarse para que sea bastante interesante, algo en lo cual nos podamos perder a nosotros mismos, uno en lo cual nos podamos sumergir mental, física y emocionalmente.

     Pues si somos felices en el trabajo que desempeñamos, el éxito nos seguirá automáticamente sin compulsión.

     Por lo tanto, una sabia y reflexiva elección de nuestras profesiones y trabajos, exigen análisis inteligentes y una esmerada y vigorosa preparación, puesto que tales criterios son imperativos, vitales y críticos para desempeñar un trabajo con alegría.
       
     Ser feliz laboralmente nos colocará en una órbita que les dará música a los oídos, luz a los ojos y vida a todo nuestro ser. Nuestra personalidad irradiará mayor gozo y la energía emanada de nuestro ser, impulsará las personas que se hayan a nuestro alrededor.

TRABAJOS CONTRARIOS A NUESTROS INTERESES E IDEALES


     Grande es el sacrificio de quienes renuncian a sus ideales y sueños, quienes se ven forzados a emplearse en trabajos que son contrarios a lo que les gustaría hacer. Las razones pueden ser múltiples, entre las cuales está la necesidad urgente del dinero, para satisfacer necesidades que son inmediatas y que es preciso llenar ahora mismo o graves serían las consecuencias.

     Tales personas son como el águila o los animales salvajes que se debaten entre los barrotes de sus jaulas, caminando de un lado a otro queriendo encontrar una salida sin poder hallarla.

     La frustración y el convivir con ese roce de la contrariedad hacen que el pecho los oprima y la salida de aquel túnel de amargura que no tiene luz al otro lado, se vea difícil de superar.

     Qué difícil es sufrir en silencio y soportar pacientemente efectuar aquellos trabajos que no nos gusta hacer, pero que debido a que están más a nuestro alcance, los efectuamos aun sabiendo que nos realizan menos, permitiendo por lo tanto que el corazón se vea defraudado en lograr sus ideales, dejando a la vez que las aspiraciones se vean destrozadas y las esperanzas desvanecidas.

     Veamos lo que dice Orison Swett Marden, en su libro: La Alegría de Vivir.

     "Una de las cosas más lastimosas de este mundo es el tormento de un anhelo imposible de lograr. Uno de los más severos problemas de la vida, es la falta de posibilidad de realizar nuestras más vehementes aspiraciones [laborales].

     Hacemos con gusto aquello de lo cual nos vemos capaces; pero se necesita heroica virtud para sufrir en silencio, soportar con paciencia y trabajar fielmente, cuando el corazón se ve defraudado en su ideal.

     Suspiramos por la libertad de poder levantar el vuelo y desplegar las alas que Dios nos dio y sin embargo perdemos nuestro poder porque no podemos ejercitar muchas veces el trabajo que idealizamos.

     Mucho valor se necesita estar convencidos de que poseemos aptitud para determinada profesión y vernos forzados por las circunstancias a la servidumbre de [efectuar tareas que no nos realizan o que son de nuestro desagrado]. 

     Decisiva prueba de abnegación viril, es ahogar en el fondo del alma adolorida, las ansias desbordantes de nuestras aspiraciones contrariadas.
    
     Fácilmente en ciertas ocasiones podemos criticar a quienes no han prosperado en el mundo tanto como nosotros, sin reparar que acaso sea mucho mayor su heroísmo, sufrimientos y tragedias, que laceran sus corazones al ver desvanecidas sus esperanzas y quebrantadas sus aspiraciones; porque es horrible tormento pasar la vida sin la menor posibilidad de satisfacer el hambre del alma ni de realizar los anhelos del corazón, por no tener un trabajo adecuado que llene esos vacíos.

     Adheríos al ideal que profesáis. Sí sofocáis vuestras aspiraciones y dejáis marchitar el talento que poseéis, se corromperá toda vuestra naturaleza y quedareis vulnerables a todo tipo de frustraciones.

     Nuestra mayor salvaguardia está en ir en pos de un trabajo e ideal que satisfaga nuestras necesidades espirituales, afirme nuestros propósitos, normalizando y estabilizando nuestras vidas, porque nadie está exento cuando por cualquier motivo uno se aparta de su aspiración suprema.

     Cuando el hombre se ocupa en una labor de su gusto, queda libre de mil tentaciones causadas por otras ocupaciones que frustrarían el despeje de su verdadero potencial.

     De manera que por no poder realizar esos trabajos que son congruentes con sus ideales y naturaleza, vemos muchos seres en el mundo profesional, achicados, encogidos y enervados, que, en el camino de su trabajo o profesión ideal, hubieran sido gigantes y no pigmeos.

    Una tremenda agonía es tener capacidad natural y verse impotente para emplearla; sentir que pasan los años y no adelantar un paso en la vida; percatarse de que el tiempo transcurre sin obtener resultados positivos de nuestro esfuerzo; ver que cada vez se alejan más de nuestro alcance los elementos del triunfo; trasponer la mitad de la vida sin haber hecho nada notable y sin embargo sentirse espoleado por el anhelo de altas empresas, cuyas oportunidades se nos escapan insensiblemente.

    Que tan importante en la vida es colocarse en el lugar apropiado con lo cual no necesitamos incentivos ni estimulantes, ya que el ejercicio normal de nuestras facultades, nos servirá de tónico para mantenernos en nuestra labor.

    Qué difícil si no imposible es realizar grandes y memorables empresas, si no se pone el corazón en ellas, le faltarán la vida y las fuerzas necesarias para llevarlas a cabo.

     Qué pena tan honda nos causa el convencimiento de que somos capaces de realizar grandes y nobles empresas y sin embargo nos vemos imposibilitados de realizarlas por circunstancias que son superiores a nuestra voluntad, forzándonos a ganarnos la vida trabajosamente cuando de otro modo hubiéramos podido ganárnosla con desahogo.

     Las aspiraciones contrariadas [o el desempeño de trabajos que son contrarios a nuestros ideales] desquician de su órbita normal la naturaleza humana.

    Cada cual sabe que podrá cumplir perfectamente la labor para la que haya nacido y que fracasará en cualquier otra.

     Si los trabajos que desempeñamos no se adaptan a nuestras aptitudes, jamás sobresaldremos en ellos ni lo llevaremos a cabo con el debido celo y entusiasmo.

     Quién se podrá imaginar la satisfacción del científico, el escritor, el profesional o cualquiera que se revele a dejarse aplastar continuamente por ciertos trabajos que no son de su simpatía y que por tras largos años de batallar con la pobreza, el menosprecio y la incomprensión, logran arrancar a la naturaleza algún secreto cuyas aplicaciones benefician a la humanidad.

     Qué gran diferencia marca esto en contraste con el hombre apático, desabrido, de mente débil, sin propósito definido en la vida y el hombre de recia voluntad, [perseverancia y tenacidad] cuyas fuerzas internas le impelen a realizar altas empresas".

Orison Swett Marden, La alegría de vivir, Editorial Americalle, Buenos Aires 1953, págs. 164 – 167


     Al hablar de encontrar el lugar adecuado para desempeñarnos bien profesional y laboralmente, James Allen, decía:
                          
     "Cuida tus visiones; ama tus ideales; ama la música que vibra en tú corazón, la belleza que se forma en tu mente, porque de ellos crecerán todas las condiciones deleitables y todos los medios ambientes celestiales; y si permaneces fiel a esos ideales y visiones, finalmente por ellos tu mundo será construido"...

James Allen, Así Como Un Hombre Piensa, Salt Lake City 2006, Pág 36

     II -  El trabajo y profesión que elijamos debe proveer de la suficiente remuneración financiera para proveer y satisfacer adecuadamente las múltiples necesidades de nosotros como individuos y de nuestras familias.

     III - Uno que nos ayude a despejar nuestro potencial y extraer nuestras riquezas internas.

    Aquello en que trabajamos debe proveer los desafíos suficientes para extraer de lo profundo, toda la riqueza latente que se halla en el interior de nuestros seres; aquellos talentos, dones, habilidades, destrezas, aquella capacidad de imaginación y creatividad, y en general todos esos múltiples tesoros que yacen bien enterrados en las profundas cámaras de nuestra naturaleza matizada con divinidad.

    Jim Rohn, decía:

“La pregunta más importante acerca de un trabajo no es “Que estoy consiguiendo con el ? 
Sino ¿En qué me estoy convirtiendo al realizar dicho trabajo ?”

    IV - El trabajo, la profesión o el oficio que desempeñemos nos deben brindar también la oportunidad de trascender y dejar nuestra marca y huella en los demás y en la humanidad.

    Cuan gran satisfacción nos producirá el que hayamos dejado este mundo mejor de lo que lo encontramos en ciertas áreas debido al aporte de nuestro trabajo.

    Sé que estos criterios son difíciles de satisfacer. Son varias quizás las ocasiones en la vida en que debemos trabajar en algo que no amamos. Sin embargo, debemos temporalmente apoyarnos en aquellos trabajos que no nos producen la satisfacción y la realización personal que tanto anhelamos.

    No debemos perder la perspectiva y debemos esforzarnos por salir de aquellas condiciones y circunstancias que no se ajustan a nuestras mejores ideales y expectativas.

    Somos nosotros los que hemos de decidir ya sea que lo hagamos, o a un lado todos estos criterios dejar.

     Los brillantes horizontes de la vida exigen grandes sacrificios para lograr nuestras metas y a todos nos impelen a esforzarnos y a duro trabajar.
     O podemos permitir que la conformidad y la mediocridad se apoderen de nosotros en el lugar donde ahora solemos estar.

     Encontrar trabajos donde nos ganemos la supervivencia es fácil, lograr aquellos donde ganemos la supervivencia, la realización personal y la trascendencia, nos exige desarrollar una mentalidad superior.

     Dejar una huella en la humanidad es una de las cosas que más satisfacción y realización personal nos produce.

     Cualquier persona puede desempeñar un trabajo que le dé la supervivencia, pero se necesita desarrollar una mentalidad superior, para realizar uno que no solo nos dé la supervivencia, sino también la realización personal y la oportunidad de trascender.

      No obstante, todo esto, debemos tener en cuenta las palabras de Carlyle, cuando enseñó:

“Todo trabajo por humilde que sea pero que sea honrado, 
tiene chispas de divinidad”


Thomas Carlyle, Past and Present, 1843.


     Alcanzar el nivel de estos criterios es una labor difícil de obtener, pero vale la pena.

     Por lo tanto, parafraseando lo dicho por Clinton T. Howell, puedo concluir.

     “Tú eres quien decide si te quedas atrás o lograr la difícil meta que yace a lo lejos por conquistar. Tú eres quien decides si mediocre para siempre quieres quedar, o los obstáculos difíciles por delante con valentía superar”.

Véase ("It's Up to You," in Clinton T. Howell, Design for Living, New York:
 Grosset and Dunlap, 1970, p. 30.).


Este es un extracto sacado del libro MAESTRÍA EN EL ARTE DE SER FELICES.

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Acerca de Diego L Jaramillo

Traductor de varios textos de Autoayuda y Crecimiento Personal. Al servicio de las personas que encuentren en este sitio, la manera de llenar sus vacíos existenciales.
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